¿Qué embutidos no comer?

Amigos de los platos rápidos y las neveras repletas: sabemos que a veces la llamada del embutido es irresistible, especialmente cuando estamos frente al surtido del supermercado y parece que nos guiñan el ojo desde el otro lado del cristal. Pero, ¿sabían que no todos son tan buenos amigos de nuestra salud? ¡Hoy les cuento cuáles son esos embutidos que quizás es mejor dejar pasar!

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Los procesados: no tan buenos como parecen

Aunque algunos embutidos pueden tentarnos con su sabor y su facilidad de uso, no todos son recomendables para consumir a menudo. En esta categoría entran varios que les voy a mencionar a continuación, así que presten atención y no se dejen engañar por su apariencia o su sabor.

Ejemplos de embutidos procesados

Salchichas, salami, chorizo, mortadela... Sí, lo sé, algunos son deliciosos, pero no son los candidatos más saludables. Son usualmente elevados en grasas saturadas y en sodio, haciendo de ellos algo así como el "villano" de la película de nuestra dieta. Y no olvidemos los conservantes, que a veces parecen más difíciles de pronunciar que el apellido de tu profe de matemáticas del colegio.

Nitratos y Nitritos: esos incomprendidos

Los nitratos y nitritos suelen usarse para conservar color y sabor y aumentar la vida útil de los embutidos. Pero la realidad es que cuando se convierten en nitrosaminas, pueden no ser tan amigables con nuestra salud. Así que tal vez queramos pensarlo dos veces antes de lanzarnos a por un paquete de jamón cocido lleno de estos aditivos.

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Alternativas más saludables

  • Embutidos bajos en sodio.
  • Versión "light" o reducida en grasa de algunos productos.
  • Las opciones orgánicas o naturales sin conservantes añadidos.


El cuento de la grasa en los embutidos

Mientras que nos centramos en evitar los carbohidratos o el gluten, muchas veces olvidamos ese ingrediente que pasa desapercibido pero que es un real problema: la grasa. Aunque envidia de cualquier aceite para automóvil, la grasa presente en algunos embutidos como el chorizo o la sobrasada puede hacer que nuestro cuerpo trabaje horas extra solo para digerirlos.

El debate del embutido y el cáncer

Seguro han escuchado que algunas investigaciones han puesto a los embutidos en la lista de alimentos potencialmente cancerígenos. Aunque nadie dice que tomar un bocado de vez en cuando sea como firmar un contrato con el mismísimo diablo, la OMS sugiere moderar el consumo de estos productos, especialmente aquellos ahumados y con alto contenido en conservantes.

Entonces, ¿Qué hacemos con los embutidos?

No quiero ser un aguafiestas y dejarlos con un mal sabor de boca. Simplemente les aconsejo leer bien las etiquetas y ser más selectivos a la hora de llenar el carrito. Y claro, disfrutar de esos placeritos, pero con moderación, ¡que la salud también sabe muy bien!

Lista top de embutidos para pensar dos veces

EmbutidoMotivo para evitarlo
SalchichasAlto contenido en grasas y conservantes.
MortadelaNitratos y exceso de sodio.
ChorizoGrasas saturadas y sal a tope.
Jamón cocidoNitritos y algunos aditivos poco recomendables.

Espero que este paseo por el mundo de los embutidos les haya sido útil para tomar mejores decisiones en su próxima visita al súper. Y recuerden, ¡no todo lo que brilla en la sección de refrigerados es oro! Hasta la próxima, ¡y que la comida real esté siempre en sus platos!

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